A lo largo de la vida aprendí que algunas partes mías eran mejor que fueran invisibles, que no llamaran la atención porque eso era lo seguro. Así que plasmar mi creación en una pared es un acto altamente vulnerable.
¿Qué es el arte? ¿Cómo definimos qué merece estar colgado en una pared para ser apreciado y visto por otrxs? Hay varios caminos, pero todos empiezan por lo mismo: la creencia de que algo merece ser visto. La creencia de que nuestra creación merece tomar espacio.
¿Cómo llegar ahí, a esa creencia? Yo llegué después de crear visiones a futuro en las que me veía haciendo experiencias en forma de expo. Así que al ver la convocatoria de "El espectro que habitamos" pensé: ¿y si doy ese primer paso?
Fue un rush. Un decir: ¿qué puedo perder? Pero también una creencia: que esas fotos que escogí son hermosas, que el concepto tiene pies y cabeza y sobre todo merecen el espacio.
Así que esta soy yo, mostrándome por primera vez en una pared. Seguramente para quienes lleguen no signifique mucho, algunxs dedicarán unos segundos, otrxs ni eso, pero para mí significa ese salto a una nueva identidad, a esa versión, y a comenzar a reconocer que adentro de mí hay unx artistx que puede transmitir y conectar con lo que crea.
Debo aclarar que muchas cosas no las busco, me encuentran. Caminando por la calle me aparecen, me hablan, y a veces me detengo a prestarles atención.
